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viernes, 29 de junio de 2007

El antes y el después del curso

Revisando lo que escribí al inicio del curso y comparándolo con lo que escribí al final, surgieron algunas diferencias que paso a detallar:

1.Respecto a la definición de gestión y de gestor, la verdad es que en ambas ocasiones escribí algo parecido, con pocas diferencias. Gestión la definí como la manera de hacer las cosas, la ejecución de acciones y el gestor como el responsable de lo que pasa en la institución, el encargado de implementar las acciones determinadas por ella y, que en base a los objetivos establecidos, es el responsable de alcanzar los resultados o productos definidos.

2. En mi caso,las diferencias aparecen respecto a la pregunta: ¿qué se entiende por una buena gestión?
Al inicio la relacioné con una evaluación de los resultados de una institución, con la capacidad de los directivos y de los trabajadores.
En relación a esta misma pregunta, al final del curso aparecen varios conceptos que antes no estaban. Digo que una buena gestión
es aquella en la cual se ha logrado establecer un foco común entre los directivos y los funcionarios para:
- la definición de objetivos institucionales comprendidos y compartidos por todos.
- para la definición de acciones y herramientas para alcanzar esos objetivos.
Para que suceda lo anterior, tanto directivos como funcionarios han debido incorporar capacidades que antes no estaban disponibles, o sea, han tenido que aprender.

3. Sobre el curso
Al inicio esperaba adquirir conocimientos y conocer experiencias que mejoraran mi capacidad de gestión.
Al final aprendí varias cosas que me serán de gran utilidad en la vida personal y laboral como son:
- La diferencia entre ser víctima y actor responsable de mi propia vida. Puede que no siempre me comporte como un actor pero sí sé reconocer ambos roles.
- El concepto de que escuchar es una acción y no algo pasivo me puede servir para mejorar mi aprendizaje.
- Reconocer los miedos y enemigos internos es clave para iniciar un camino que me lleve a ser actor y no víctima.
- La importancia de hacer juicios fundamentados.

Me queda claro que aprendí, incorporé conocimientos y capacidaes que antes no tenía.

miércoles, 20 de junio de 2007

De un paradigma a otro

Es más o menos un entendimiento común que un paradigama es una determinada forma de ver el mundo y hacer las cosas, un conjunto de reglas que nos indican cómo debe ser nuestro comportamiento en el mundo que nos toca vivir, en lo personal, laboral, y social, para seguir siendo parte no conflictiva de ese mundo. Es decir, un modelo que nos pone límites y reglas para actuar.
Por lo que hemos conversado en clases y visto en el video, ha quedado claro que es esencial entender que existen otros paradigmas posibles que nos pueden ayudar a progresar en nuestra vida personal, laboral o social.
En tendiendo que estar o tener un paradigma no es algo malo sino que es lo que nos correspondió vivir, el problema radica en saber qué y cómo hay que hacerlo para no encerrarse en un determinado paradigma y seguir marcando el paso y, en definitiva, autolimitarnos en nuestras posibilidades de ver y conocer otros paradigmas que nos permitan mejorar nuestras condiciones de vida.
El tránsito de un paradigma a otro puede llegar a ser traumático ya que implica el paso a otro modelo, otras reglas y límites, otra manera de ver la vida, lo que nos puede causar incomodidades, miedos y problemas. Me parece que esta es la parte más difícil y que la clave está en la palabra "conocimiento". Y aquí engancho con lo visto en clases.
Para cambiar de un paradigma a otro hay que sumar conocimientos, lo cual se hace "aprendiendo", es decir, sumando habilidades y competencias que antes no existían. Para esto es pre-requisito reconocer lo que no sé (mi problema y su magnitud) y decidir superarlos, como dice Kofman en el camino del héroe, o sea, pasar de víctima a actor.
Algunas vías posibles para abrirse a nuevos conocimientos y paradigmas son realizar estudios específicos al respecto; escuchar y compartir con quienes piensan diferente a uno; innovar las prácticas que hago normalmente, enre otras.
Creo que así será posible incorporar nuevos conocimientos, hábitos, prácticas y actitudes que permitan crear las condiciones para pasar de un paradigma a otro.

Patricio Grez Marchant (PGM)

viernes, 15 de junio de 2007

Acerca de los compromisos

En una intervención anterior en el blog confesé que no había leido la segunda parte de la lectura de Kofman y me comprometí a hacerlo.
Lo leí hace un par de semanas atrás y la verdad es que lo encontré super relacionado y en la lógica del anterior. El primero se centraba en las características del rol de víctima y actor y la segunda lectura, en un complemento de la primera, se centra en el camino que se debe seguir para aprender, descrito en el camino del héroe. El diagrama de 5 puntos que aparece en el artículo lo encuentro clarísimo para entender el proceso del aprendizaje:
1. Situación tranquila, feliz y controlada.
2. Se visualizan los problemas.
3.Se reconoce la existencia y magnitud de los problemas.
4. Se decide enfrentar los problemas, los enemigos internos.
5. Se re-establece la calma.
Aun considerando que todas las fases son importantes, me parece que la más difícil es la 3, de reconocer los problemas, la situación que se ha creado, las falencias propias y externas, revelar los enemigos internos. Una de las cosas más difíciles es reconocer nuestros errores, pecados, debilidades, etc. Si esto no ocurre, el camino del héroe llaga hasta ahí no más.
Otra cosa para considerar: puede que uno fracase en enfrentar los problemas y no se logre el éxito, pero igual es importante haberlo recorrido ya que se produjo un avance en el proceso de aprendizaje porque se adquirió una nueva capacidad que antes no se tenía: la de reconocer los problemas que nos impedían avanzar. Claramente estamos en una situación diferente a la anterior.
Por este camino se pueden lograr importantes transformaciones ya sea anivel personal como de organizaciones

viernes, 8 de junio de 2007

Para enfrentrar un proceso de mejoramiento institucional

Por definición el responsable principal de lo que pasa en una institución es el Directivo, quien obligatoriamente debe realizar una buena gestión para alcanzar el éxito esperado.
Su capacidad de liderazgo quedará establecida si genera los consensos y competencias en el personal que trabaja con él para desarrollar los planes y programas que permitan cumplir con los objetivos institucionales.
En esta linea, considero que es básica la existencia de "juicios compartidos" entre el Directivo y el personal para avanzar hacia "el foco" que ha sido establecido por la institución en su conjunto.
Con las bases señaladas se estará en condiciones de identificar los "enemigos internos" de la organización que producen "insatisfacciones" y que perturban o impiden llegar a los objetivos y, por lo tanto, será posible pasar a la etapa siguiente que es definir nuevos cursos de acción y herramientas para producir los cambios necesarios que mejoren los procesos institucionales.

viernes, 1 de junio de 2007

Sobre lenguaje, acción y poder

Según la Real Academia Española, ontología es la "parte metafísica que trata del ser en general y de sus propiedades trascendentales". Relacionando esta definición con la Ontología del Lenguaje de Rafael Echeverría, lo entiendo como el análisis del ser humano a partir del lenguaje, ya que el autor analiza al ser humano en cuanto éste es poseedor de la capacidad de tener lenguaje para comunicarse con los otros seres humanos y donde esta comunicación está constituída por la acción de hablar y la acción de escuchar.
Como decíamos en las primeras clases, aquí me cayó una chaucha. Reconozco que no me había detenido antes a analizar las características del hablar y del escuchar y si lo hubiese hecho, lo más probable es que me hubiese ubicado en el grupo de los entienden el hablar como algo activo y el escuchar como algo pasivo. Entiendo ahora, después de leer al autor, que estas 2 dimensiones del lenguaje son distintas y que ambas son activas, o sea, implican actos o acciones que podemos desarrollar como personas, como organización y como sociedad.
La gran importancia que le otorgo a esta visión es que la relación lenguaje/acción/poder tiene un gran potencial como fuente de cambio y desarrollo futuro. Si las personas o grupos de personas son capaces de combinar adecuadamente estos ingredientes y tienen la disposición de "aprender"(incorporar capacidades que antes no estaban), creo que las posibilidades de llegar a un mejor futuro (de personas, organizaciones y sociedad) aumentan considerablemente.

viernes, 18 de mayo de 2007

Con relación a Kofman

Debo confesar que leí el cap. 2 pero no el 3.

1. Tengo claro que frente a un problema se puede tomar la actitud de vícitima o de responsable (protagonista) y que lo importante, y a la vez difícil, es pasar de víctima a responsable, tanto en la vida personal como en la laboral.
Creo que para tener una visión más completa de esta situación, también debería considerarse lo que otros pueden hacer para influir en la posibilidad que alguien pase de víctima a responsable. En la vida real, tal vez no mucho pero se da, puede haber interesados en que uno supere su problema y salga de su rol de víctima (quizás más en lo personal-familiar que en lo laboral).
Por ejemplo, el concepto de solidaridad. Es posible que a una persona que está en problemas personales o laborales con una actitud de víctima y sin pedir ayuda, alguien acuda a apoyarla y a superar el problema, haciendo que dicha persona pase de víctima a responsable. O sea, puede ocurrir que este paso se dé por una ayuda externa y no dependa sólo de la persona en cuestión.

2. Si toda acción tiene 2 objetivos: lograr un resultado existoso y auto afirmar la identidad de la persona, tiene mucho sentido, y suele ocurrir, que apesar de poner mucho empeño y recursos, a veces no se logran los resultados y, como contrapartida, queda la "satisfacción" de haber hecho todo lo posible, dentro de los valores de cada uno, por lograrlo. No me gusta la situación contraria: lograr resultados exitosos utilizando recursos fuera de mis valores, es decir, alcanzar el éxito sin considerar los valores es como "el fin justifica los medios" y la histora se encarga de recordarnos los extremos a los que se puede llegar en base a este concepto. En Chile sin ir más lejos entre el 73 y el 89.

Me comprometo a leer el capítulo 3 este fin de semana.

viernes, 4 de mayo de 2007

A propósito de ampolletas

Fijar el foco del problema para iniciar una política, entendida esta acción como caracterizarlo, definirlo claramente y dimensionarlo, me parece de gran importancia para tener más posibilidades de que la política sea exitosa.
Por otra parte, hay 2 temas que se trataron en la clase que no terminan de convencerme y no sé si me prendió o se me apagó la ampolleta:
1. La afirmación de que en el proceso de aprendizaje dependo sólo de mi y no de otros.
Si aprendizaje es "adquirir nuevas capacidades de acción que antes no estaban disponible" y con ellas hacer algo distinto, no se puede negar la influencia que en ello tienen otras personas u organizaciones. La adquisición de nuevas capacidades y conocimientos en gran medida se hace observando a los demás hacerlas y las que nos parecen, las copiamos. Esto mismo ocurre en las organizaciones. Entonces, también nuestro aprendizaje depenede de otros.
2. Que la ciencia actual no se comprometa con la búsqueda de la verdad sino que con la utilidad, puede ser legítima en muchas áreas del saber, pero hay ciertas áreas en que la especie humana no puede renunciar a la búsqueda de la verdad (aunque nunca se encuentre). Con esa lógica hoy no tendría sentido la lucha y promoción de los DDHH que impulsa una buena parte de la humanidad a nivel mundial y en Chile en particular. En este caso sí vale la pena buscar la verdad para hacer justicia.